Las chicas descarriadas #Cinéfila

La chica del tren – The girl on the train / Tate Taylor 

Móik Samudio

Ver una película basada en un bestseller siempre me ha parecido sospechoso y más cuando solo ha pasado un año desde la publicación del libro. Pienso que estas producciones aceleradas revelan un afán primordial por la taquilla, más que por la calidad cinematográfica y bien, con esta película no me equivoco.

Falta de ritmo, confusos flashback y elipsis que al inicio parecen dibujar muy bien la sensación de la protagonista, pero después se vuelven repetitivos y obsoletos hacen que la película, dirigida por Tate Taylor, se revele con muy buenas intenciones que no se logran desarrollar con claridad.

la-chica-del-tren-hA todas estas “La chica del tren” trata sobre una mujer, Rachel, recién divorciada, que se ha sumergido en el alcohol y en sus viajes en tren para sopesar su dolor. En sus recorridos fantasea con la vida de una pareja que ve todos los días desde la ventana de su vagón y que considera perfecta. Un día alcanza a ver una situación que dará el primer giro importante en la historia.

La película se ha denominado de suspenso y drama y sobre eso puedo decir que llega a tener algo de misterio y que va cayendo en el melodrama. Sin embargo, las películas de “suspenso” ya llevan un punto a su favor, el espectador va a querer quedarse hasta el final, incluso suponiendo todo lo que pasará, solo para ver cómo lo resuelve el director.

En la historia aparecerán las otras dos chicas descarriadas; una es Megan, la mujer que observa Rachel desde la ventana, rubia erótica y adicta al sexo, que tuvo una perdida que marcó su vida, y Anna, actual esposa y madre de la hija del ex de Rachel, ingenua, con necesidad de ser protegida. A pesar del potencial dramático, el director no permite un desarrollo contundente, podría decir que es una dirección tibia.

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Pero no todo anda mal, la película se sostiene por las maravillas que hace Charlotte Bruus Christensen, directora de fotografía, que dispone temperaturas particulares para narrar a cada una de las mujeres. Además se divierte desaturando el color y propiciando claros-oscuros que dan más dramatismo. Por otro lado está la actuación protagónica de Emily Blunt (Rachel) que logra conmoverte y entusiasmarte. Le ayuda en eso los planos cerrados y continuos que hacen analogía a su estado perturbado.

Al final, agradezco no haber leído el libro y no tener ninguna relación cercana con él, así evito comparaciones insignificantes, porque por más que uno intente diferenciar ambos lenguajes, el cine es la forma de volver tangible esos personajes imaginados y en muchos casos ha resultado decepcionante.

* En mi DiarioDePelis&PelisADiario la pongo en la categoría de -Buena- *

* Puedes ver por aquí *

 

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